Mereces la gloria y la honra, levantamos nuestros brazos adorandote Señor, Tù eres Rey , maravillas haces tù, no hay nadie como Tù, no hay nadie como Tù.
En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.