Una de las grandes luchas que enfrentamos los seres humanos es el buen uso del tiempo, nunca podrás cambiar el pasado. Por lo general cuando nos equivocamos en como invertimos nuestro tiempo las consecuencias son fatales.
Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí.