Una de las características sobresalientes del mundo en el cual vivimos es la nueva moralidad. Los valores de familia, de relaciones de pareja y de crianza de los hijos han cambiado radicalmente en este mundo que se dice ser "moderno". Especialmente entre los jóvenes, la palabra "PUREZA" no es muy popular.
Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.